Se debatió sobre la responsabilidad de los conductores y productores en los medios de comunicación. Se planteó que, si bien el conductor es la cara visible, la responsabilidad final recae en la cabeza del programa o canal.
Se argumentó que Okiato, como líder, tiene la responsabilidad de las contrataciones y de la información que se emite, y que Florencia Peña, a pesar de sus disculpas, defraudó esa confianza.