Se intensifican las críticas hacia Trenes Argentinos por las recurrentes demoras y cancelaciones en la línea Sarmiento. La población crece y la demanda de transporte ferroviario aumenta, pero la infraestructura parece no haber evolucionado, manteniéndose estancada en el tiempo.
Se cuestiona la gestión de los gremios y se señala que un grupo minoritario podría estar extorsionando a los millones de usuarios. La falta de mantenimiento y la escasez de repuestos, como el líquido de freno, son puntos centrales de la problemática.