Se plantea la hipótesis de que el gobierno de Milei podría perder las elecciones si no resuelve el "caso Adorni", según Durán Bárbara. Se enfatiza el desgaste persistente y la pérdida de credibilidad que esta situación genera para la administración.
Se considera insostenible para el gobierno mantener esta situación a lo largo del tiempo. La apuesta del presidente Milei parece ser que Adorni aclare judicialmente su situación, pero si esto no ocurre, el daño a la imagen del gobierno podría ser considerable, afectando incluso la posibilidad de una victoria en primera vuelta.