Se denuncia el cierre y la falta de mantenimiento de los baños en las estaciones de tren, lo que genera condiciones de insalubridad y afecta a los usuarios, especialmente a aquellos con problemas de salud. A pesar del aumento del 900% en las tarifas desde que asumió el gobierno actual, el servicio no ha mejorado.
Los trabajadores ferroviarios alertan sobre la falta de repuestos para los frenos y el riesgo de accidentes. Se genera una tensión entre los reclamos de los pasajeros por un servicio digno y las advertencias de los empleados sobre el estado crítico de las formaciones.