Se revela que Manuel Adorni tiene una pasión por los videojuegos, incluyendo flippers y juegos de arcade de los años 80 y 90, como Age of Empires y Mortal Kombat.
Esta afición se suma a los cuestionamientos sobre sus gastos, calificándolos como propios de un "nuevo rico", en contraste con la austeridad que se esperaría del gobierno.