Alemania está invirtiendo 10.000 millones de euros hasta 2029 para reforzar su protección civil ante la posibilidad de una guerra a gran escala, según un plan aprobado por el gobierno.
El plan contempla la modernización de infraestructura de emergencia, compra de equipamiento especializado y desarrollo de sistemas de alerta digital. Se busca reforzar la red de bunkers de la Segunda Guerra Mundial y construir una red flexible y descentralizada de refugios. La inversión se da en un contexto de rearme acelerado en Europa y ante la percepción de que Rusia podría atacar territorio de la OTAN.
Actualmente, Alemania cuenta con 579 refugios públicos operativos, con capacidad para solo 100.000 personas, el 0,1% de su población. El objetivo es habilitar hasta un millón de espacios de protección.