Se cuestiona la posibilidad de destituir a un jefe de gabinete, señalando que el Congreso podría hacerlo pero el presidente lo volvería a nombrar.
Se menciona que Adorni está reconstruyendo el relato presidencial a medida que pasan los días, en el marco de un delito enmarcado en una posible red de trata, donde en un bar se encontraron camas.