Se analiza el discurso de Lionel Messi, destacando que evita la política, pero se afirma que si tuviera que elegir una opción política, no se inclinaría por el kirchnerismo.
Se señala a Lisandro Martínez como la excepción, el único jugador de la selección que ha expresado públicamente su simpatía por Cristina Fernández de Kirchner.