Se compara la actitud del gobierno de Javier Milei hacia la prensa con la del kirchnerismo, señalando que ambos persiguen a los periodistas y utilizan métodos similares, como escupir fotografías en Plaza de Mayo.
Se critica la supuesta "contracultura" que busca imponer Milei, argumentando que en realidad es una reacción opuesta que reproduce las mismas prácticas que se criticaban en el kirchnerismo. Se menciona a periodistas como Rial y María Laura Santillán, quienes también habrían sido blanco de estas críticas.