Un periodista relata su experiencia en la defensa de la democracia durante los intentos de golpe de Estado en Argentina, contrastando su lucha con la juventud del actual presidente, a quien acusa de no comprender la magnitud de esos eventos.
El comunicador critica las acciones del gobierno actual, tildándolas de "infames" e "inmaduras", y defiende el rol del periodismo como garante de la democracia. Advierte al presidente que no puede silenciar a los periodistas y que la historia lo juzgará.
Señala que el presidente confunde a los opositores con enemigos y que sus acciones, como amenazar o difamar periodistas, son un síntoma de autoritarismo. Recuerda su militancia alfonsinista y la de su padre, quien fue secretario de Ilia, para subrayar su compromiso con la democracia.