Se cuestiona la narrativa de victimización de Manuel Adorni, quien deja su cargo como jefe de gabinete. Se revelaron gastos indebidos de una empleada, como la compra de juegos y sábanas, que no se condicen con la dignidad de la Jefatura de Gabinete.
A pesar de las acusaciones y las revelaciones, tanto Karina Milei como Javier Milei expresaron confianza en la inocencia de Adorni, atribuyendo su salida a ataques mediáticos y a la protección de su familia. Sin embargo, la situación evidencia un manejo cuestionable de fondos y una falta de decoro.