Se postula la existencia de una "nueva argentinidad" con un cambio de espíritu y carácter, caracterizada por una mayor resistencia a las dificultades. Este fenómeno se vincularía a la decisión tomada en las elecciones presidenciales de 2023, donde se optó por un cambio a pesar de la incertidumbre.
Esta resiliencia social, sumada a los recursos naturales del país, podría generar un cambio potencial en la idiosincrasia argentina. Se compara con la reacción a la gestión de Mauricio Macri, donde un menor nivel de dificultad generó mayor enojo y menor tolerancia.