Se califica de "muy cínico" el accionar de Adorni al ofrecer ayuda a un contratista antes de que este declare ante la justicia.
Se interpreta este acto como una muestra de impunidad, ya que Adorni, sabiendo que el audio se filtraría, realiza la llamada de todos modos.
Se cuestiona la actitud de Adorni, quien parece no medir las consecuencias de sus actos y se burla de la situación, minimizándola como una "pavada".