La causa judicial contra Manuel Adorni avanza y se centra en la figura del enriquecimiento ilícito. La investigación fiscal busca determinar si el funcionario puede justificar un incremento patrimonial apreciable, ya sea propio o a través de terceras personas.
En este contexto, se analiza una declaración de Schumann que detalla una compra millonaria realizada con una tarjeta corporativa. Según la declaración, Adorni habría reintegrado el importe en efectivo, una operación que no quedó respaldada por una transferencia bancaria, lo que genera dudas sobre su legitimidad.
Adicionalmente, surgieron intentos de compras adicionales con la misma tarjeta, incluyendo una Smart TV, que fueron rechazados por falta de fondos. Estos intentos, sumados a la devolución en efectivo, son considerados indicios patrimoniales relevantes para la investigación.
La fiscalía está evaluando si Adorni utilizó su posición de poder sobre una empleada para obtener acceso a su tarjeta. La declaración de Schumann se suma a la investigación patrimonial, y se espera que en agosto se requiera información formalmente, fijando una fecha para la presentación de descargos.