Se analiza la estrategia política de una figura que busca relanzar su presencia en el Congreso, apuntando a manejar el "músculo político" y ser el "cerebro" que da órdenes.
Se compara su accionar con el pasado, donde se percibía una presencia más marcada al saludar uno por uno a los miembros del gabinete y funcionarios importantes.
Se menciona una supuesta tensión previa con Patricia, sugiriendo que esta nueva estrategia busca diferenciarse o superar esa relación.