Se reflexiona sobre la trayectoria de Adorni y su paso por el periodismo antes de ingresar al gobierno.
Se recuerda a Adorni como una persona común y corriente, contrastando con su actual posición y la soberbia que se le atribuye.
Se mencionan a Lilia y Rosicky como posibles invitadas para futuros programas, destacando su calidad como comunicadoras.