Se revelaron audios calificados como "bombita" enviados por Manuel Adorni a Matías Tabar, constructor de su casa, en los que se evidencia la presión para que el testigo declare a favor del exjefe de gabinete.
Los audios, enviados con la intención de que no dejaran rastro, muestran a Adorni intentando convencer a Tabar de que no se preocupara por la investigación judicial, ofreciendo "soporte" y asegurando que todo se "borraba". Sin embargo, Tabar se negó a seguir la estrategia de Adorni, temiendo complicaciones legales.
La insistencia de Adorni, a pesar de la negativa de Tabar, pone de manifiesto su desesperación por ocultar información relevante para la causa judicial.