La difusión de audios comprometedores de Adorni precipitaron su salida del gobierno. Si bien la primera parte del audio es judicialmente complicada porque interfiere en la declaración de un testigo, la segunda parte, que habla de la pileta, lo muestra descontextualizado y minimizando la situación.
Adorni, al decir que era una "boludez", demostró no entender la gravedad de lo que sucedía. Esto, sumado a otros hechos bochornosos que venía acumulando, hizo insostenible su permanencia en el cargo.
Se abre así una nueva etapa para el gobierno, que buscará reordenar la comunicación y la gestión política tras la salida de Adorni.