Se cuestiona la lentitud de la justicia argentina en casos resonantes.
Se menciona que Isa Uralde lleva tres años sin ser llamado a indagatoria, mientras que Jessica Sirio, a pesar de estar procesada, obtuvo el beneficio de salir del país solicitando permiso al juez.
Se critica la existencia de una "justicia para los boludos" que pagan impuestos y una distinta para figuras como Jessica Sirio o Pichirilo.