Se critica la priorización de intereses políticos sobre la ayuda humanitaria en Venezuela tras el devastador terremoto. Se cuestiona cómo se puede estar preocupado por la posible llegada de la dirigente opositora María Corina Machado mientras la población sufre bajo los escombros.
Se enfatiza la "miseria humana" de los políticos que anteponen sus agendas al bienestar del pueblo, incluso en medio de una tragedia de tal magnitud. La situación evidencia un gobierno más enfocado en el control político que en la atención de la emergencia.