Se analiza la salida de Manuel Adorni de su cargo como jefe de gabinete, tras 110 días marcados por controversias. El proceso se inició con su viaje en avión presidencial y una frase que generó polémica. Posteriormente, surgieron cuestionamientos sobre su patrimonio.
A pesar de que los manuales de política sugerían su salida inmediata, Javier Milei y Karina Milei lo defendieron. La decisión final de separarlo del cargo, o aceptar su renuncia, se habría precipitado tras un llamado de Patricia Bullrich, quien advirtió sobre las consecuencias de mantenerlo en el puesto.
Se debate si Adorni realmente renunció o fue apartado, y se menciona la práctica de que los ministros presenten su renuncia al asumir. La situación es compleja, ya que Adorni, a pesar de las dudas sobre su gestión, fue defendido por el presidente.