Marcela Klosterbauer expresó su indignación ante la corrupción y la impunidad, manifestando que estos actos son vergonzosos y que la corrupción indigna profundamente.
Señaló que, independientemente de las afiliaciones políticas, la corrupción es inaceptable, especialmente al observar las condiciones de vida de la gente y la riqueza acumulada por algunos.