Se revelaron audios comprometedores que involucran a Manuel Adorni, ex vocero presidencial, en maniobras para entorpecer la investigación judicial. Según la información, Adorni instruía a un testigo para ocultar pruebas y utilizar teléfonos sin registro, lo que agrava su situación procesal.
La fiscalía habría redactado un pedido de detención para Adorni el jueves previo a su salida del gobierno, pero la información filtrada y la presión política habrían pospuesto la medida. La revelación de estos audios, que ya estarían en manos de Karina Milei, intensifica la presión sobre el fiscal para actuar y ordenar la detención de Adorni.
El caso se agrava con la posible aplicación de la "doctrina Irursun", que permite la detención de funcionarios con alto poder por el solo riesgo de entorpecimiento de la justicia. La defensa de Adorni podría argumentar que él mismo se autoinculpó en declaraciones públicas, pero la contundencia de los audios y la producción de pruebas testimoniales complican su situación.
La diputada Marcela Pagano reiteró su pedido de detención inmediata para Adorni, argumentando que los nuevos hechos y la evidencia de obstrucción a la justicia son contundentes. La justicia argentina se enfrenta a un examen crucial para mantener la credibilidad, ya que la inacción ante estas pruebas podría erosionar la confianza pública en el sistema judicial.