El presidente de la Comisión Nacional de Energía Atómica, Martín Porro, tuvo que retirarse escoltado como si fuera un delincuente, en lugar de dialogar con los trabajadores y responder al sindicato.
Se recuerda que los trabajadores habían acumulado experiencia y consolidado equipos de trabajo a lo largo de los años. Las imágenes muestran a Porro custodiado por Gendarmería.