El ex vocero presidencial, Manuel Adorni, se encuentra en el centro de una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito. Los investigadores sospechan que Adorni manejaba "en negro" sumas millonarias, y ahora deberá justificar sus movimientos patrimoniales ante la justicia.
La investigación se basa en escuchas telefónicas y elementos surgidos del teléfono de Matías Tabar, quien habría sido contratista de Adorni. Aparentemente, Tabar le enviaba audios a Adorni indicándole que se quedara tranquilo, mientras que él se encargaba de realizar los pagos "en negro".
A pesar de que algunos testigos afirman no haber sido presionados por Adorni, otros declararon bajo juramento, poniendo en riesgo su situación si mienten. La justicia ya cuenta con facturas de comercios como Mercado Libre y Rosen, que complican la situación del ex vocero.
El fiscal está a la espera de un informe contable definitivo para cerrar el requerimiento de justificación patrimonial. Si Adorni no logra explicar sus finanzas, será llamado a indagatoria. El escándalo eclipsó la jura de Diego Santilli, donde se esperaba la presencia de gobernadores.