Se compara a ciertos actores políticos con "zombies" o el personaje "Dory" por su aparente olvido de temas cruciales como la corrupción y la inflación.
Se cuestiona la autenticidad de su preocupación por temas como el déficit fiscal, el CEPO, el narcotráfico, la revolución boliviana y la libertad de prensa, sugiriendo que su discurso es insostenible si no se olvida lo anterior.
Se menciona a Horacio Rosatti en el contexto de un supuesto "atropello a los periodistas", calificando la situación de "espectacular".