La justicia de San Isidro estaría actuando bajo las órdenes de la patronal con el objetivo de desalojar a los trabajadores. Según los manifestantes, la empresa busca implementar una reforma laboral que eliminaría toda organización gremial.
Los empleados denuncian que la patronal quiere "resetear la fábrica", es decir, despedir al personal actual para contratar gente nueva bajo la nueva ley laboral, eliminando así los derechos adquiridos.