Un centenar de investigadores y trabajadores altamente calificados fueron despedidos de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), organismo responsable de la operación y desarrollo de centrales nucleares y sus aplicaciones medicinales.
El hecho generó preocupación en el ámbito científico y tecnológico del país, dado el rol crucial de la CNEA en áreas estratégicas como la generación de energía nuclear y la medicina.