El programa Duro de Domar inició su segmento de análisis político con ironías sobre la actualidad del gobierno. Los panelistas bromearon sobre la aparición de figuras políticas comparándolas con "muertos vivos" y "zombies", apuntando particularmente a Manuel Adorni, el vocero presidencial.
Se anticipó un informe sobre supuestos "casos forzados" en la política, que incluiría el análisis de audios y chats de Adorni, prometiendo debatir "nuevas informaciones" sobre su persona. El ciclo busca retomar su tono crítico habitual, presentando al equipo como "el mejor equipo de los últimos 50 años".