Se explica la dificultad de echar atrás la enmienda 14, que consagra la ciudadanía por nacimiento, ya que requeriría dos terceras partes de las cámaras del Congreso y tres cuartas partes de las legislaturas estatales.
Dada la actual clima político, se considera prácticamente imposible que esto ocurra, especialmente en lo referente a la ciudadanía por nacimiento.