Se destaca la gravedad de que un presidente (Milei) haya mentido al Congreso, calificándolo como algo sin antecedentes en la historia constitucional argentina.
Se critica la "grosería" en el accionar de Adorni, mencionando la compra de blanquería con tarjetas de empleados y la falta de cuidado en las formas.
Se cuestiona por qué el gobierno respalda a un ministro en lugar de que sea al revés, especialmente cuando todos asisten al Congreso.