Se describe la foto de Santilli con 14 gobernadores en Casa Rosada como una imagen muy potente para el gobierno, representando un cambio radical respecto a la anterior administración centrada en "Adorni".
Se interpreta como un giro de Milei hacia la necesidad de una gestión profesional y la consolidación de un "gobierno propio" tras haber estado "obcecado" con Adorni.