Martín Insaurralde utilizaba una oficina en el piso 10 de Libertad 567, perteneciente al estudio de la abogada Mariana Gallego (esposa de Mauricio Alessandro y abogada de Fabiola Yáñez), como centro de operaciones políticas y reuniones.
Esta oficina funcionaría como anexo del sindicato de trabajadores del juego de azar, ALEARA. La discreción en el acceso y la presencia de Insaurralde en este lugar, que él mismo intentaba ocultar, refuerzan las sospechas sobre sus actividades.