La asunción de Diego Santilli generó reacciones encontradas en el gobierno. El gesto de respaldo final del presidente Javier Milei hacia Manuel Adorni, nuevo jefe de gabinete, desconcertó e incomodó a muchos en el gabinete.
El vocero presidencial, Adrián Rabier, intentó marcar un "borrón y cuenta nueva" tras el caso Adorni, pero el presidente volvió a ponerlo en escena con un saludo y abrazo. Se describe a Milei como un "tipo emocional" que separa lo personal de lo político, una tarea difícil para un jefe de Estado.