Un orador reflexiona sobre su vocación política, expresando que proviene de una clase media donde nunca le faltó nada.
Su motivación para hacer política es la búsqueda de la verdad y el deseo de que las cosas cambien. Afirma que mientras pueda mantener su estilo de vida y compartir las mismas experiencias con sus hijos, continuará en la política; de lo contrario, la dejará.