Las sanciones impuestas por Estados Unidos son consideradas ilegales por contradecir el derecho internacional y el libre comercio, a pesar de que la legislación interna estadounidense pueda avalarlas.
Este recordatorio es relevante independientemente del país o las circunstancias a las que se apliquen las sanciones. Las Naciones Unidas también respaldan esta perspectiva del derecho internacional.