El Tribunal Supremo de Estados Unidos ratificó la concesión de ciudadanía automática a los nacidos en el país de padres migrantes en situación irregular, lo que representa un revés para Donald Trump, quien había ordenado por decreto poner fin a esta práctica.
En otras decisiones, el tribunal avaló leyes estatales que prohíben la participación de atletas transgénero en competiciones escolares femeninas y anuló los límites al gasto en campañas electorales. Estas últimas dos sentencias contaron con una mayoría conservadora de 6 a 3.
La decisión sobre la ciudadanía por nacimiento se basó en una mayoría de centro institucional, liderada por el presidente de la corte John Roberts y la jueza Amy Coney Barrett. Trump reaccionó pidiendo a los republicanos aprobar un cambio legislativo para limitar la ciudadanía automática, pero expertos legales consideran que se requeriría una enmienda constitucional, lo cual es políticamente inviable.