Se produce una fuerte confrontación entre dos doctores. Uno acusa al otro de haberlo etiquetado de "ladrón" y de intentar humillarlo. El segundo doctor advierte sobre las consecuencias de no alejarse de su hija.
La discusión escala con amenazas veladas y la mención de un error grave cometido por el hermano de uno de los implicados. Se evidencia un conflicto de poder y personal por el puesto de jefe médico.