En el 105 aniversario del Partido Comunista Chino, Xi Jinping reafirmó la "reunificación" con Taiwán como una misión histórica, defendiendo la perspectiva de "una sola China".
El discurso abordó temas de soberanía y militarización, en un contexto donde la economía china combina elementos capitalistas bajo un régimen liderado por Xi Jinping, descrito como un dictador.