Tras su salida del gobierno, se especula sobre el futuro laboral y financiero de Adorni, quien aparentemente no tendría ingresos declarados.
Se plantea la duda sobre quién podría estar financiando sus gastos, incluyendo los honorarios de un costoso abogado, sugiriendo que amigos del gobierno o servicios de inteligencia podrían estar detrás de su sostenimiento.