Se denuncian presuntos casos de corrupción que involucran el uso de tarjetas corporativas y fondos del Estado por parte de funcionarios como Manuel Adorni y Reidel.
Se compara esta situación con el "macrimileísmo", calificándolo como lo peor visto en democracia, y se menciona el caso de Karina Milei y la Agencia Nacional de Discapacidad.