Se compara la reaparición de Cristina Kirchner tras el asesinato del fiscal Nisman con su accionar tras la tragedia de Cromañón, ambas ocurridas semanas después de los hechos.
Se critica que en ambas ocasiones desvió la atención hacia otros temas, como el asesinato de Mariano Ferreira y la figura de Néstor Kirchner.