Una fuerte interna se desató en el gobierno de Javier Milei, centrada en la figura de Karina Milei y su enfrentamiento con Patricia Bullrich. La tensión surge a raíz de la salida de Manuel Adorni y la posterior reivindicación de Bullrich como la ganadora política de ese movimiento.
Como respuesta, Karina Milei estaría colocando "comisarios políticos" en el Senado para controlar a Bullrich. Entre ellos se menciona a Eduardo "Lule" Menem, considerado la mano derecha de Karina Milei y un operador político con vasta experiencia en la Cámara Alta. La estrategia incluiría también la designación de un vocero e interlocutor, Ignacio De Vido, quien junto a Diego Santilli (jefe de gabinete) buscarían manejar el Senado.
Se especula con la posibilidad de que Karina Milei adopte el rol de "Karina Capitana", en contraposición a una hipotética "Patricia Revolucionaria" o "aliada crítica", buscando así contrarrestar la influencia de Bullrich. Se plantea la incertidumbre sobre el futuro de Patricia Bullrich, quien podría buscar una ruptura o una alianza con otras figuras políticas.