La Decimocuarta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos garantiza la ciudadanía a todas las personas nacidas en el país, independientemente del estatus migratorio de sus padres.
A pesar de la mayoría conservadora en la Corte Suprema, la decisión de no avalar la orden ejecutiva de Trump se basa en la interpretación sólida de esta enmienda, respaldada por jurisprudencia previa como el caso Wong Kim Ark de 1898.
Se argumenta que la excepción a esta regla se limita a casos muy específicos, como hijos de embajadores extranjeros o nacimientos en naves/territorios con bandera estadounidense, no aplicando a la mayoría de los hijos de inmigrantes.