Se sugiere que Jessica Sirio y su pareja, apodados "Bonnie and Clyde", operan como una sociedad criminal, utilizando a su entorno como testaferros para sus actividades ilícitas.
Se cuestiona la credibilidad de figuras públicas y se alude a la similitud en los recursos legales presentados por ambos, reforzando la idea de que actúan en complicidad.