Ante la duda sobre qué hacer con los cuerpos de Perón y Evita, Videla ordenó su traslado secreto.
Evita fue llevada a Recoleta, mientras que el cuerpo de Perón fue trasladado a Chacarita, lugar donde posteriormente ocurriría el robo de sus manos.
El periodista Facundo Pastor señaló que la momificación del cuerpo de Perón facilitó su preservación y evitó su desfiguración durante los profanadores.