Aurora Hansen, militar trans con casi 20 años de servicio en el ejército estadounidense, se encuentra en un limbo legal tras iniciar su transición en 2021 y la posterior prohibición de entrada de personas transexuales al ejército por parte del gobierno de Donald Trump. Hansen busca un retiro médico debido a las secuelas psicológicas de la guerra y el impacto emocional de la situación, sintiéndose traicionada y abandonada por el sistema que juró defender.
Michael, abogado de 28 militares transexuales, representa a quienes rechazaron la oferta del Pentágono de abandonar el ejército voluntariamente. Sus clientes luchan judicialmente por permanecer en servicio y se encuentran mayormente en casa, sin funciones, y con dificultades para regresar a ver a sus familias. Una corte federal frenó temporalmente las expulsiones, pero el gobierno apelará la decisión, mientras que la entrada de nuevos miembros trans sigue siendo imposible.