El caso de Manuel Adorni generó un fuerte debate sobre su continuidad en el gobierno. Las placas del CEO, presentadas por Roberto Bachmann, revelan la polarización de opiniones: un 83% considera que su renuncia fue una operación mediática para dañarlo, mientras que un 16,8% cree que hay un caso real de enriquecimiento que debe ser investigado.
En cuanto a la decisión de Milei, un 66,8% la califica como "obligada por las circunstancias", sugiriendo que Adorni ya no era sostenible en su cargo. Por otro lado, un 23,8% ve el acuerdo entre La Libertad Avanza y el PRO como un paso importante para la consolidación política, mientras que un 57% considera que sí es un acuerdo.
Se percibe que la figura de Adorni dejó "reventado" al gobierno, y el daño a su imagen podría extenderse. La situación de Adorni sigue siendo un tema central en la discusión política, con repercusiones en la opinión pública y en la estructura del poder.