Se reitera la acusación de corrupción alrededor de Javier Milei, centrándose en Adorni. Se insta a prestar atención a las licitaciones y privatizaciones de empresas, sugiriendo que hay negocios irregulares detrás de las empresas superavitarias.
Se plantea la preocupación por negocios que no corresponden en la privatización de empresas, indicando que esto podría no estar contemplado en la ley.