El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, describió la compleja situación que atraviesa la provincia bajo el gobierno de Javier Milei, caracterizada por la asfixia financiera y el estrangulamiento de las políticas provinciales.
Kicillof detalló los esfuerzos realizados desde la provincia para atender las necesidades básicas de la población, incluyendo la apertura de centros universitarios en municipios sin universidad propia, la construcción de centros de atención primaria y escuelas, y la provisión de medicamentos a través del programa "Medicamentos Bonaerenses". Resaltó que estos esfuerzos se realizan a pesar de la caída de recursos provinciales y el aumento de la demanda.
El gobernador criticó la política económica del gobierno nacional, que considera destructiva y perjudicial para la industria, el empleo y los salarios. Advirtió que, aunque cambien las figuras en el gobierno, la política económica subyacente busca mantenerse, con un modelo que beneficia a unos pocos y perjudica a la mayoría.
Kicillof también se refirió a la importancia de construir una alternativa política que enfrente a Milei y sus políticas. Destacó la necesidad de unidad en la oposición y la importancia de que los diferentes sectores del peronismo trabajen juntos con un objetivo común: ganar las elecciones y proponer un modelo de país que cuide la producción, el trabajo y la soberanía.
Finalmente, el gobernador mencionó la situación del endeudamiento de los jóvenes y la dificultad de acceso a crédito, así como el aumento de las tarifas y la pérdida de empleos. Subrayó la importancia de la empatía con la gente en un contexto de "crueldad del gobierno" y la necesidad de un Estado presente que ofrezca soluciones.